¿Hay olas todo el año en Almerimar?
No siempre. La bahía funciona sobre todo con poniente; con levante el agua queda más plana. La sesión se organiza según el parte del día y te avisamos antes de que te desplaces.
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De la espuma a la ola formada
Seis capítulos sobre cómo se forma una ola, cómo colocarse y cómo ponerse en pie. A tu ritmo, para llegar a la primera sesión con la teoría hecha.
Las olas llegan en series, con intervalos de calma entre ellas. Para coger una ola correctamente, es importante observar cómo se forma y elegir el momento adecuado para iniciar la remada. Antes de entrar al agua, es importante identificar el pico y localizar el canal de salida, una zona por la que el agua regresa mar adentro y que facilita la salida hacia el exterior. Esperar el momento adecuado entre series y aprovechar los intervalos de calma permite entrar con mayor seguridad.
Por tanto, el momento clave se encuentra entre la fase de onda inicial y la formación del tubo: hay que esperar a que la ola se levante y, cuando alcance el punto adecuado, realizar remadas fuertes para aprovechar su impulso.
Las olas rompen cuando el fondo marino las frena. El lugar donde se produce esta rotura es el pico. Cerca del pico suele encontrarse un canal, una zona más profunda por la que el agua regresa mar adentro y que puede facilitar el retorno hacia el exterior.
En Almerimar, el poniente es el viento que mejor organiza las olas dentro de la bahía, aunque las condiciones pueden variar en función de la dirección y la intensidad del viento.
Al empezar, usa una tabla grande y con volumen: ayuda en la remada, estabiliza y facilita mucho ponerse en pie. El invento (leash) se coloca siempre en el pie trasero, el que va sobre la parte posterior de la tabla: el derecho si eres regular (left foot forward) y el izquierdo si eres goofy (right foot forward). Utiliza neopreno, además de abrigarte, te protege de roces y golpes con la tabla; el casco y el chaleco de impacto son muy recomendables en olas con fuerza.
Una tabla con más rocker (curvatura) significa más maniobrabilidad en olas con pared; menos curvatura, más velocidad y facilidad para remar. En una tabla de iniciación conviene poco rocker y más flotabilidad. Por eso empieza con tablas de corcho.
Caer forma parte del aprendizaje, así que conviene hacerlo bien. Tírate siempre de lado o de espaldas, plano y lejos de la tabla; nunca de cabeza ni de pie, porque el fondo puede estar a muy poca profundidad. Sube a la superficie despacio, con los brazos por encima de la cabeza para protegerte, y mirando hacia arriba. Localiza la tabla, recuerda que sigue atada a ti y una ola puede empujarla hacia ti y golpearte.
Para elegir la tabla adecuada hay que tener en cuenta tu nivel y el tipo de ola, tanto la intensidad como el tamaño. No bajes de volumen hasta que cojas la mayoría de las olas que remas y te levantes sin pensarlo. Cambiar de tabla demasiado pronto es el error más habitual y el que más estanca el progreso.
| Tabla | Nivel | Uso principal |
|---|---|---|
| Tow-in | Muy avanzado | Olas muy grandes y rápidas |
| Gun | Muy avanzado | Olas grandes y potentes |
| Step-up | Avanzado | Olas grandes y con fuerza |
| Shortboard | Avanzado | Maniobras y olas con fuerza |
| Alaia | Avanzado | Surf tradicional y rápido |
| Fish | Intermedio | Olas pequeñas y medianas; mucha velocidad |
| Hybrid | Intermedio | Tabla versátil para todo tipo de olas |
| Longboard | Iniciación / intermedio | Olas pequeñas y surf fluido |
| Egg | Iniciación / intermedio | Aprender y coger olas con facilidad |
| Malibu / Softboard | Iniciación | Aprender a ponerse de pie y coger olas |
| SUP | Iniciación | Remar y surfear olas pequeñas |
| Bodyboard | Iniciación | Coger olas tumbado |
La parte más difícil de coger olas suele venir de la posición en la tabla: adelantado, la punta se clava; atrasado, la tabla frena. El punto correcto es aquel en el que la tabla desliza plana, túmbate en el agua y desplázate unos centímetros hasta que la tabla quede nivelada, sin agua entrando por la punta ni por la popa. Centrate en la tabla, ten la cabeza erguida y la mirada al frente, y los pies juntos, sin moverlos, si los abres perderás estabilidad y no podrás coger la ola.
La remada es lo que más vas a hacer en el agua y lo que más te va a costar al principio. Se rema tumbado en el punto en el que la tabla queda plana, con el pecho ligeramente despegado, las piernas juntas y estiradas, y la mirada al frente con la cabeza erguida. Si sacas las piernas por fuera o abres los pies, generas resistencia y frenas la tabla. Cada brazada tiene cuatro fases:
Rema con brazadas largas, profundas y alternas, sin prisa. El error más común es remar mucho con los brazos moviéndose rápido, separados del canto de la tabla y de forma superficial, lo que provoca que apenas se mueva la tabla. Por el contrario, pocas brazadas bien ejecutadas la impulsan. Y cuando la ola se acerca, no cambies a brazadas cortas, alarga y aprieta en las dos o tres últimas, que son las que deciden si la coges o no.
Cuando notes que la ola te empuja, apoya las manos planas bajo el pecho, a la altura de las costillas y sin agarrar los cantos, y empuja como en una flexión explosiva: estiras los brazos, despegas pecho y pasas el pie delantero debajo del pecho, mantiendo el trasero en la parte posterior de la tabla. La separación de los pies debe ser aproximadamente la anchura de los hombros, mantén las rodillas flexionadas y la mirada al frente, donde miras vás.
No todas las olas se surfean igual, hay que aprender a leerlas. Una derecha rompe progresivamente de izquierda a derecha, la espuma queda a la izquierda, así que la pared limpia queda a ese lado y hacia ahí es donde vas. Una ola que rompe a izquierda hace lo contrario, es decir rompe de derecha a izquierda. El pico en A u ola en pico se levanta en un punto y se abre hacia los dos lados a la vez, formando un triángulo; da dos olas en una. El closeout, en cambio,rompe entera y de golpe a lo largo de toda su longitud: no tiene pared por la que avanzar, así que no se puede surfear. Sirve para practicar el take off cuando las olas son pequeñas y el periodo es corto.
Al principio surfeas espuma, la ola ya ha roto y te empuja recto hacia la orilla. Cuando te pongas de pie en casi todas, toca buscar la ola antes de que rompa. El cambio es de sitio, no de técnica. En lugar de esperar dentro de la espuma, te colocas junto al pico, donde la ola empieza a levantarse, y remas cuando aún tiene pared. Ahí ya no irás recto, debes elegir un lado y salir hacia la parte de la ola que sigue sin romper, dejando la espuma detrás.
En la de la izquierda estás tumbado con el pecho pegado a la tabla, y sigues remando mientras la ola te alcanza: cuando llegas al pico ya vas a su misma velocidad, la tabla desliza sola y solo te queda empujar con los brazos un poco más para hacer el take off. Si te incorporas antes de tiempo, con el pecho levantado y las manos en los cantos, no podrás remar con la suficiente fuerza, la tabla se frena y la ola pasa por debajo de ti sin llevarte. Por eso no te levantes por lo que ves, levántate por lo que notas. Mientras la ola te empuje, sigue remando. Cuando sientas que la tabla acelera sola y ya no necesitas los brazos para avanzar, ese es el momento exacto de hacer el take off. Ni un segundo antes.
La dirección se decide antes de estar de pie. Mientras remas, mira hacia dónde se abre la ola y ponte los hombros en esa dirección; en cuanto te levantes, sigue mirando ahí. La tabla va donde miras, así que si te quedas mirando la punta o los pies, acabarás yendo recto y la espuma te alcanzará.
Para girar se cargan los cantos. Flexiona las rodillas y desplaza el peso a las puntas de los pies para inclinar la tabla hacia la pared de la ola, o a los talones para inclinarla al otro lado. El movimiento sale de las caderas y los hombros, no de los brazos: apuntas el pecho hacia donde quieres ir y la tabla te sigue. Empieza con inclinaciones suaves y mantenidas; los giros bruscos, al principio, solo consiguen clavar el canto y tirarte.
Remontar es el trabajo invisible del surf: se sube por el canal aprovechando los intervalos entre series, no de frente contra las olas. Una vez arriba, colocarse en el pico es cuestión de referencias en tierra y de paciencia. Si viene una serie encima, se pasa por debajo con la tabla en la mano y sin soltarla nunca hacia otros surfistas.
En el spot Club de Playa de Almerimar nos metemos pegado al espigon que se hace pie y el fondo es de area, es muy fácil para iniciación, así que armate de paciencia, sal a la orilla y vuelve a entrar por el canal pegado al espigón para disfrutar de las olas.
Cuando una ola te pilla entrando, hay dos maneras de pasarla con una tabla grande y la elección depende solo de la fuerza y altura de la ola. Encara la ola de frente, con la tabla perpendicular a la línea de espuma, y no dejes de remar. Si llegas parado, la ola te empuja hacia atrás; si llegas con velocidad, la atraviesas.
Con olas pequeñas se hace el push through (empujar a través). Justo antes del impacto agarras los cantos a la altura del pecho, estiras los brazos y despegas el pecho de la tabla, como en una flexión. El agua pasa por el hueco entre tu cuerpo y la tabla en lugar de golpearte de lleno, las caderas siguen apoyadas y la tabla no se mueve. En cuanto pasa, te tumbas y sigues remando.
Cuando la ola rompe con fuerza se hace el turtle roll o vuelta de tortuga. Con antelación, agarras los cantos y giras la tabla boca abajo, quedándote tú debajo: brazos estirados, cuerpo pegado a ella y piernas enganchadas para que no te arrastre. La ola pasa por encima del fondo de la tabla y tú apenas te mueves. Después la giras de nuevo, te subes y continúas. Pase lo que pase, no sueltes nunca la tabla: sale disparada y el invento la devuelve hacia tí pudiendo golpearte.
La regla general es que la prioridad la tiene quien está más cerca del pico, donde empieza a romper. Si la ola es una izquierda, la prioridad es de quien está más a la izquierda; si es una derecha, de quien está más a la derecha. En un ola en pico en A, la ola se reparte: uno sale hacia cada lado.
Esto significa que tienes que mirar antes de remar. Si alguien está mejor colocado que tú, espera y comprueba si va a por la ola; si la coge, es suya. Solo pasarías a tener prioridad si esa persona no llega a cogerla o se cae. Remar a la vez que alguien mejor colocado es peligroso, porque acabáis los dos con las tablas en el mismo sitio.
Hay una norma no escrita que conviene tener presente cuando empiezas con tabla grande: una tabla con volumen rema más rápido y coge las olas antes y más lejos, así que es muy fácil acapararlas todas sin darte cuenta. Respeta el turno y deja pasar olas; en el agua se nota enseguida quién lo hace y quién no.
No siempre. La bahía funciona sobre todo con poniente; con levante el agua queda más plana. La sesión se organiza según el parte del día y te avisamos antes de que te desplaces.
Más que la edad importan la altura, el peso y la soltura en el agua. Escríbenos con la edad del alumno y te decimos si es el momento.
Sí. Hay tarifa de grupo de cuatro personas, pensada para familias y grupos de amigos que empiezan juntos.
No, se alquila aparte. En verano muchos días no hace falta; en invierno es imprescindible.
Bañador, toalla, agua, crema solar resistente al agua y ganas de tragar espuma. El resto del material lo ponemos nosotros.
Siguiente paso
Lo que viene ahora solo se aprende en el agua, con el material adecuado y el viento del día.